La visita a Alhama de Aragón fue de casualidad. Apetecía una paradita y aprovechamos para ver las instalaciones de su famoso Balneario.

Es un balneario, aunque parezca otra cosa.

La población cuenta con un balneario Termas Pallares (http://www.termaspallares.com/es/) que aprovecha sus aguas termales, con diferentes propiedades.

Vista lateral del Casino

Las instalaciones casi parece un palacio, por la grandiosidad de estas.

Precioso atardecer en el lago.

Están en proceso de modernización y adaptación turística.

Casino «termal»…

 

En este pueblo se levanta una iglesia barroca del siglo XVII, la Natividad. Tiene la “suerte” de estar cerca del Monasterio de Piedra, que es de donde veníamos.

Palmeras al lado del lago termal

Por eso la visitamos en este caso, aunque merece la pena para un fin de semana relajadito…

Hotel de cuatro estrellas. Cerrado cuando estuve.

 

Posteriormente leí, que la antigua carretera nacional pasaba por el casco urbano.

Jardines enfrente del hotel.

Supongo que a los turistas que buscaban la tranquilidad imperante en un balneario, no les haría ninguna gracia.

Carretera atravesando el balneario.

Ahora hay que desviarse para llegas hasta aquí, pero, a cambio, la tranquilidad es manifiestamente agradecida por todos.

Entrada al casino. Donde antes estaba el cine.

Un paraíso termal, ya veis.