Aproveché estos días tan agradables, unidos al puente del Corpus en Madrid, para irme a la playita, a Calpe. Tenía cerca Altea (http://www.altea.es/) y fui a pasar un par de tardes por allí.
Es una zona dividida en dos partes. La parte residencial con todas esas casitas colgadas de la ladera de la montaña, siendo lo más conocido Altea Hills (http://entidadalteahills.com/) y el pueblo. De igual forma, el pueblo se divide en la parte más turística, Pueblo Antic “antiguo” y la zona administrativa y donde viven los lugareños.
Altea es un remanso de paz que mira continuamente al mar. Está en la denominada Costa Blanca y tiene ese tipo de turismo que cuida por donde pisa. Ya me entendéis. Todo lo que vi estaba cuidado y respetando el entorno.
La parte indispensable de visitar es el “Pueblo Antic”, lo preside una iglesia con una cúpula azul súper preciosa… En esa plaza tenemos una zona de bares y terracitas, con un ancla en mitad de la plaza. Muy apropiada para foto.
Daros una vuelta por la plaza. Hay un mirador desde el que se ve el puerto deportivo.
También, a lo lejos en el horizonte, se ven los rascacielos de Benidorm (http://www.benidorm.org/).
Altea tiene unas callecitas estrechas y es recomendable aparcar el coche por la zona cercana a la iglesia de la cúpula azul.
En la zona de la plaza esta la calle Mayor, donde se encuentran un par de restaurantes. Cené en “El Canonge”.
A la luz de la luna y al lado de la iglesia. La comida y precio son correctos pero tardaron mucho, en exceso, entre plato y plato.
Al lado esta otro mucho más bonito, pero que hay que reservar con semanas de antelación, según nos indicaron. Se llama “Stromboli” (http://www.strombolialtea.com/), de estilo italiano y una decoración muy llamativa y luminosa que llama mucho la atención. Iré en otra ocasión.
En la misma calle de los restaurantes, esta repletita de tiendecitas de ropa y complementos, pero sobre todo de artesanía de cerámica. Una de las mas admiradas artesanas de la zona es Pau Cámara que comparte tienda (http://www.paucamara.es/). Angelito es un admirador más y tengo bastantes obras suyas. Totalmente imprescindible la visita si os gusta este tipo de artesanía. En la misma calle hay un pintor de acuarelas y otro de cerámica que merece la pena visitar.
Hicé al siguiente día una visita al puerto deportivo de Altea y anduve por su paseo marítimo. Me tomé una horchatita y batidito que estaban de rechupete.
Por último en Calpe, los sábados hay un mercadillo de fruta. Estuvimos en él y compramos fruta, aceitunas y alguna otra delicia similar.
Altea es el paraíso de la artesana Pau y de la tranquilidad, no os lo perdáis.
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