Después del paseo en Globo de por la mañana, en la vuelta hacia el hotel AC, que se encontraba en Martorell , hice una parada en Montserrat (http://www.montserratvisita.com/) para contemplar el santuario de la Moreneta, que tanta importancia simbólica tiene en Cataluña.
Hay diversas formas de acceder. La más normal es en coche hasta el parking (previo pago de 5 euros) que da acceso a las instalaciones. Todo es cuesta arriba, hasta el precio. Otras forma de llegar es en funicular, o andando. No sé cuánto se tarda.
Desde el globo ya divise las montañas de Montserrat y son realmente llamativas. Una vez aquí tenemos unas vistas de paisajes que merecen la pena.
Lo primero que ves, siguiendo la carretera donde has dejado el coche, son unos arcos y escalera muy propios para fotos.
A la izquierda de los arcos hay una escalera que permite ver desde abajo la basilica y las vistas del paisaje.
Existe un centro de información en el que te cuentan todo lo necesario para realizar la visita.

Al fondo la entrada al santuario (No vuelvo a hacerme una foto con la camisa por fuera, parece q tengo 10 kilos mas y no los tengo, que quede claro).
Antes de entrar a la basílica y a la izquierda encontramos estos arcos del antiguo claustro gótico.
Antes de entrar a la basilica encontramos dos sepulcros del siglo XVI.
Después aparece un pórtico que da acceso al santuario.
Dentro del santuario me llamaron la atención las lámparas.
Casi parecía una colección.
Unas de angelitos eran preciosas.
Para acercarse a ver a la Moreneta, se tiene una fila de personas ordenada y larga. No subí a verla. La vi desde los asientos de la iglesia. Estaba en reforma todo el retablo y no pude contemplarlo. La basílica fue levantada en el siglo XVI. Esta fue muy destruida por las tropas Napoleónicas y se reconstruyo en el siglo XX.
Merecen la pena los miradores para disfrutar de una extraordinaria panorámica.
En la parte izquierda de la basilica hay una especie de corredor donde se pueden comprar velas de dos tamaños como las que veis en la fotografia. Las pequeñas valen un euro y medio y las grandes son dos euros. No hay nadie para cobrar. Se deja en una especie de hucha. Es curioso la variedad y mezcla de colores de las velas.
Es una visita corta que merece la pena. Yo disfruté mucho después del paseo en globo. Este día dormí poco pero disfruté muchísimo. Es de esos días que das gracias a estar vivo. Sin duda!
Estar vivo es un auténtico paraíso!
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